jueves, 30 de julio de 2009

La comparsa en negro


Parece ser que la propaganda oficial que aconseja a las empresas blanquear a sus empleados no se condice con lo que hace el gobierno.
Ya se el Nacional, Provincial o Municipal, justamente éste tipo de prácticas provienen del propio Estado, solapadas en becas y pasantías.
Esto data de varios años atrás, desde la época en la cual gobernaba el país un riojano o tal vez antes, inclusive.
Pero lo triste de toda ésta cuestión, que hablando con los que están afectados directamente, no tienen oportunidad de denunciar, por el simple hecho que están atemorizados, ¿a qué? A las represalias, que no se les renueven sus contratos, perder su empleo, que en los tiempos que corren no es poca cosa. Cosa terrible estar atemorizados en “democracia”, y no poder ejercer el derecho valga la redundancia a defender sus derechos.
Me refiero a gente altamente capacitada y con familia que mantener, por lo tanto al estar becados o cumpliendo pasantías, que son renovadas infinitamente no pueden aportar su jubilación ni acceder al salario familiar ni a una obra social.
O sea quién debería dar el ejemplo, no pasando un simple spot publicitario, diciendo lo que se debe hacer, el Estado, no lo hace, si no justamente todo lo contrario.
Basta con ir por ejemplo, al Hospital de Pacheco, que depende de Provincia.
Casualmente los otros días tuve que realizarme un estudio, y hablando con el médico, me comentó que a pesar de estar de paro el atendería igual, por que aunque estaba de acuerdo con el reclamo, no le parecía bien que la gente estuviera de rehén (como siempre lo estamos).
Realmente es de destacar el comportamiento de éste médico, que luego de siete años de estudiar para obtener su matrícula, había hecho otros cinco años en diversas especializaciones, las cuales no puedo nombrar, ya que quedaría al descubierto y nobleza obliga, prometí resguardar su identidad, debido al temor de ésta persona, de ser un desocupado más, por el sólo hecho de que en la radio se dijera su apellido, el cual yo conozco.
Le dejé mi celular e incluso le ofrecí que le explicara a la gente por intermedio de nuestro programa, el motivo del paro que realizan, que hace que nosotros los usuarios (con toda razón también) nos enojemos.
Uno desde la radio puede intentar dar una mano o tratar de ser lo más fiel a la verdad, y la verdad es que como en tantos otros ámbitos, en el Hospital de Pacheco, los médicos, pienso que el resto del personal también, cobran gran parte de su sueldo en negro, mientras que el estado, en una propaganda, en alegre portuñol, batucada incluída, conmina a las empresas a regularizar la situación de sus empleados.
Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Esta persona está becada, si becada, aproximadamente desde hace tres años (como si fuera un estudiante) y hace años que está recibido, beca que el Estado Provincial le va renovando, me contó que hay otros que están en ésa situación desde hace cinco o seis años, pero nunca los blanquean, o sea el primero que no cumple con las leyes laborales que el mismo hace promulgar por intermedio de quien corresponde es el mismísimo Estado, algo contradictorio y lo que es peor fuera de la ley.

Graciela Pera / Mayo 2009

lunes, 20 de julio de 2009

¡Que lástima que no me avive a los cuarenta!




Hace diez años se hacían solo veinticinco operaciones diarias de LOLAS, hoy son mas de cien. En el Hospital Público me dijeron que tenían turno para el 2020, para esa época voy a tener 61 y ¿qué gracia tiene? Además, Newton no perdona, su ley de gravedad avanza implacable, día a día. Con los médicos particulares los turnos son también cada vez mas alejados, con este aluvión de turistas que las pagan una bagatela, 11.000 pesos contra los 18.000 que pagan en su país…
Pensé sacar un crédito y hacerlo en forma particular (para acelerar la cuestión) y tirarle unos pesitos extra al médico, así en su consultorio pasaba por alto a otras que están anotadas antes que yo. Otra posibilidad era disfrazarme de adolescente para presentarme en un concurso de esos que hacen las discotecas y ganar el sorteo de un buen par de lolas, pero desistí (creo que se van a dar cuenta). A ver, ¿Por qué yo no puedo cambiar mis lolas, si mi marido el año pasado cambió el auto? Lo cual es mucho más caro y se la pasa franeleándolo todo el tiempo, cuando tiene un poco de tierrita y a mi ni bolilla me da. No se si es mejor la calidad, que la cantidad o viceversa, pero soy triste testigo de cómo se le mueven los ojitos a mi marido (de reojo, sin mover la cabeza) cuando pasan dos lolas que parecen el Aconcagua.
Ayer hable con Rosa, mi amiga, ella no esta de acuerdo conmigo, dice que lo que vale es el interior de la persona, que son imaginaciones mías y que Roberto me ama. Vos Cristina, sos toda una intelectual, ¡has leído tantos libros!
Ya estoy cansada y quiero tirar la chancleta, además la intelectualidad fue descendiendo de mi cerebro hacia el tórax y fue empujando las lolas, casi hasta los tobillos… Rosita no entiende, es tan básica… dice que yo quiero operarme por Roberto no por mi, que eso no es ejercer la verdadera libertad de mujer, que no quiero complacerme a mi si no a el. Pero pensándolo bien, tal vez Rosita no sea tan básica y tenga razón, ayer estuve observando a mi marido mientras tomaba mate (no se si les dije que toma esta infusión todo el día), ¿saben lo que descubrí? Que esta gordo, pelado, deja los dientes postizos dentro de un vasito de agua en la mesita de luz y le salió un grano “bastante” desagradable al lado del ombligo, e igual lo amo. Así que voy a sacar el préstamo y me voy a hacer topless con Rosita a la Isla Margarita.

Graciela Pera

viernes, 17 de julio de 2009

Siglo XXl, problemático y febril??


Hoy al venir a la radio, para llegar más rápido, se me ocurrió tomar el subte. Como no suelo hacerlo, tenía miedo de equivocarme entre toda ésa vorágine de gente, pensé…en preguntarle a alguien y si justamente algo sobraba en ése anden, eran alguienes no aliens, aunque se asemejan bastante…
Era tal la multitud, que esa misma situación me cohibía, y me costaba elegir a alguien… Cuando me decido y miro hacia mi lado derecho, veo a un muchachito y le pregunto si estaba correctamente ubicada hacia Congreso. No me había dado cuenta que en sus orejas tenía ésos aparatitos MP 4, o MP 5 no sé en qué número andarán ahora, no tengo la menor idea.
Sin embargo me llevé una gran sorpresa, cuando el chico levanta el auricular de su oreja izquierda, en un acto inimaginable de amabilidad en extinción y me indica que estaba correctamente ubicada.
Mi sorpresa fue aún mayor, cuando a través de ése auricular que al principio impedía nuestra comunicación (cosa muy frecuente en nuestros días), escuché Cambalache, miré al chico que no superaba los 17 o 18 años, pensando que era un alien o lo que es peor, que había quedado sordo, ya que los pibes de ahora corren serios riesgos de perforarse los tímpanos, de tan fuerte que suelen escuchar esos benditos MP no sé cuánto…
Ahí nomás, me puse a pensar en Discépolo, ese hombrecito narigón y de figura esmirriada, que parecía no decir nada y sin embargo dijo mucho.
En el año que fue escrito Cambalache, 1935, dije: ¡Pucha, ya pasaron 77 años!
Sin embargo, todo sigue igual, en el 506 y en el 2000 o 2009, también… Cuando era joven pensaba que el compañero de Tania era un genio, o un Julio Verne, con una especie de oráculo de premoniciones, ahora pienso que era un hombre que describió como nadie su época, en realidad cualquier época porque el mundo es y será una porquería, ya lo sé.
Contó la realidad, realidad que no cambia, desde que el mundo es mundo. Con más o menos gente, con mayor divulgación periodística o no, pero siempre hubo chorros, maquiavelos y estafaos, los de siempre, los ladrones de gallinas, los otros los de guante blanco y por supuesto algunos políticos, que no sólo roban dinero y otras minucias sino votos y dignidad, como cuando van a buscar a los aborígenes en camioneta, los encierran antes de las elecciones y les retienen los documentos hasta que voten. Algunos de esos documentos tenían ¡Oh!!! paradoja del destino el nombre de Carlos Gardel, parecía premonitorio, ya que el muchas veces interpretó Cambalache.
El mundo fue y será una porquería ya lo sé, sostiene Discépolo, sino como podemos definir que justamente una de esas aborígenes moría porque la ambulancia que la debía llevar al hospital estaba siendo utilizada, para trasladar a sus hermanos a ejercer su derecho ciudadano, ésta mujer no pudo ejercer su derecho a la vida. Estos son los estafaos del siglo XXl.
Se perdieron todos los valores o códigos, código palabrita que siempre existió pero está de onda ahora, nada nuevo bajo el sol.
¿Habrá pensado Discépolo que su siglo no iba a poder ser superado cuando escribió? …pero que el siglo veinte es un despliegue de malda insolente ya no hay quién lo niegue, es probable, aunque no vio el XXl, lo sobrepasó con creces, lo mismo pero con factores agregados como la droga, la pedofilia, esos niños en su edad inocente obligados a ejercer la prostitución, antes existían los burdeles con mujeres ejerciendo la profesión más antigua del mundo, ahora hay generaciones perdidas por droga y prostitución mientras los políticos y encargados de turno se pasan los convenios internacionales del niño por el upite, como diría mi abuela, ¡cuánta hipocresía!
Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos, para los más jóvenes no es que Discépolo no supiera hablar bien, sino que era el vivo exponente de nuestro lunfardo, si nuestro. Lo único que nos va quedando, ya que hasta el vocabulario nos han saqueao estos chorros. Hoy es más chic decir sale, que venta, sale diría mi viejo, y yo le tendría que explicar no viejo!! Está en inglés significa venta, no salir de algún lugar y el viejo que Dios lo tenga en la gloria me diría: ¿porqué no lo ponen en castellano?, yo soy de la época de Discépolo, del lunfardo, cuando se respetaba a los ancianos, a las damas, cuando no se traicionaba a un amigo, cuando valía la palabra empeñada, me daría toda una perorata de que el castellano es una de las lenguas más ricas que hay, que éstos yankees son insufribles, etc., etc., yo le contestaría, siempre fue igual viejo, acordate de Cambalache, el mundo fue y será una porquería ya lo sé.
El merengue al que hacía referencia Discépolo no es precisamente una música caribeña, es el desorden, lo que vivís todos los días cuando viajas para ir al trabajo, cuando entras a cualquier lado y te miran con cara de asco y no te saludan, como si tuvieras lepra. El lodo, la mugre, nos salpica a todos quién más quien menos, una sociedad en la cual aunque no queramos muchas veces tenemos que tranzar, para poder subsistir.
Ignorante, sabio, chorro…todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor.
Sino fijate la doctora en terapias alternativas que no era doctora y ejerció la medicina. Jefes de Gobierno que no son licenciados, otros no son ingenieros, los Presidentes serán abogados? Tengo mis serias dudas, siniestros personajes que si no tenían título por lo menos hubieran suplido ésa falencia con sentido común, que paradójicamente no es el más común de los sentidos…
Hoy como ayer es un atropello a la razón, el mundo en que vivimos es un Cambalache, una tienda donde se mezcla todo, el burro, el profesor, el corrupto, el chorro, todo da lo mismo. A nadie le importa si naciste honrao…
Siglo XX, perdón siglo XXl Cambalache, problemático y febril, parece que vamos a tener que escuchar éste tango hasta el final de los tiempos, como tango está bueno, pero cuando desmenuzamos su verdadero sentido, su mensaje es demoledor. Cambalache está más vivo que nunca.
Porqué el mundo no va a cambiar? Porque vamos de mal en peor? Porque Cambalache no representa sólo una época o distintas épocas, representa la condición humana misma, lo que somos como personas, como individuos, nuestras miserias y ambiciones, nuestras envidias, nuestras traiciones, nuestras carencias, nuestra falta de solidaridad, aunque nos llenemos la boca diciendo que los argentinos somos solidarios, no es verdad, quizás lo seamos en hechos banales, triviales, pero no en los fundamentales. El ser humano no evoluciona sino involuciona, es esa esencia mísera del hombre que va perdurar por los siglos de los siglos Cambalache Amén.

Graciela Pera
Mayo 2009